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Otra forma de expresar con flores

Bancells Floristes, desde 1955, combina el encanto y la tradición familiar en artesanía floral con el diseño vanguardista, innovador y único de nuestro equipo de expertos en arte floral, características que convierten a nuestra firma en referente a la hora de planificar cualquier evento. Nuestro equipo está en continuo reciclaje con los mejores maestros europeos de arte floral para poder ofrecer a nuestros clientes calidad, precio, garantía y un excelente servicio.

Después de años de esfuerzo y dedicación, podemos decir que nuestras creaciones marcan tendencia gracias a su sello de identidad, a un estilo exclusivo e inimitable propio de Bancells Floristes. Un concepto creativo y original de decoración tanto interior como exterior basado en la naturalidad, que estamos seguros satisfará sus mayores expectativas.

Bancells Floristes, más de medio siglo de tradición floral

Un poco de historia

La abuela María era herbolaria y recogía plantas medicinales en la montaña para preparar remedios a sus vecinos. Cuando no encontraba lo que necesitaba, no dudaba en desplazarse en tren a Barcelona para conseguirlo. A ella le encantaban las flores y comenzó a cultivar claveles con tanto éxito que empezó a exportarlos a Alemania, vendiendo el sobrante del cultivo en el mercado de Calella, Barcelona. Al comprobar que tenían la oportunidad de poder cultivar más variedades de claveles, sus hijos Carmen, Juan y Pilar abrieron una pequeña floristería en la calle Sant Isidre, 47 de Calella y comenzaron a cultivar todas las variedades de clavel que gustaban en aquella época, además de azucenas, dalias y liliums, en más de tres hectáreas de vivero. La familia Bancells hizo prosperar su negocio familiar, trabajando durante años en el vivero, en el mercado y en la floristería, mientras la segunda generación, Carmen, Juan y Pilar, estudiaba en una escuela de arte floral para aprender el oficio de la mano de los grandes maestros de entonces.

En 1976, cuando la floristería ya llevaba funcionando más de veinte años, nació Joan Bancells, tercera generación y digno sucesor de sus padres y abuelos; entusiasta, soñador y tan emprendedor como antes lo había sido su abuela María. A sus dieciocho años, Joan decidió continuar la tradición familiar estudiando arte floral, que además era lo que siempre había deseado hacer. Así que se formó en la misma escuela en la que años antes lo había hecho su familia y, posteriormente, se presentó a diversos concursos florales. Joan Bancells estuvo formando a floristas durante varios años, hasta que decidió dar un paso más hacia su sueño y se marchó a Alemania y más tarde a Suiza para continuar su formación aprendiendo de prestigiosos maestros europeos

Hija de artesanos florales y nieta de agricultores mayoristas de fruta, Rebeca Ruiz-Navarro era una niña muy curiosa que soñaba con tener una casa con gran terreno en el que cultivar sus propias plantas y flores. Acostumbrada desde pequeña a la naturaleza que tanto amaba su familia, sus primeros recuerdos incluyen el cultivo de flores y la apicultura, al acompañar a su padre a sus más de trescientas colmenas para recoger la miel que más tarde venderían en la floristería familiar.

Escondidas entre muchas de las verduras y frutales que sus abuelos plantaban, crecían lilos, rosas y gladiolos con maravillosas fragancias, que la niña y su bisabuela Carmela recogían para preparar ramos con los que hacer ofrenda a la virgen de su pueblo. Rebeca, enamorada de las flores silvestres, seleccionaba de entre los puentes de piedra maravillosas violetas con un olor muy especial; degustaba fresas silvestres cada vez que iba al monte, y preparaba sus ramitos de chiribitas y varios tipos de flor para regalárselas a su madre, para quien las flores siempre representaron una forma de expresión, por algo los padres de la pequeña Rebeca fusionaron el arte floral seco con la pintura en forma de collage haciendo bellas exposiciones de arte…

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Joan Bancells y Rebeca Ruiz-Navarro se conocieron en Alemania, en casa del prestigioso maestro de arte floral Gregor Lerchs. Más tarde coincidieron de nuevo en Suiza, estudiando Land Art y en 2007 formalizaron su relación y emprendieron juntos su proyecto vital, con la intención no solo de compartir su vida, sino de hacer realidad su sueño: montar su propia floristería y cultivar todo tipo de flores. Sin embargo, corrían tiempos difíciles por aquel entonces y decidieron trabajar junto con los padres de Joan en la emblemática floristería familiar en la que con tanto esmero había trabajado la abuela María, más de medio siglo antes.

En 2011, cuando los padres de Joan se jubilaron, la pareja hizo reformas en el local para convertirlo por fin en lo que hoy es Bancells Floristes, la tienda de flores con la que ambos soñaban desde su niñez, mientras pasaban largas horas jugando entre los distintos tipos de flores frescas que distribuían sus respectivas familias; entretejiendo así por siempre sus recuerdos infantiles a las más bellas fragancias florales.

Un presente que es un regalo

A partir de aquel humilde comienzo, la empresa de flores fue creciendo hasta convertirse en un próspero negocio que incluye granja de flores de cultivo propio (Flower Farm) y floristería con espacio nupcial especializado, siendo considerada como una de las empresas de arte floral más reconocidas, encargada de organizar cada año un gran número de eventos y bodas, así como talleres de arte floral, de jardinería, de jardinería vertical, y creación de todo tipo de espacios exteriores, todos ellos dirigidos tanto al público en general como a profesionales.

Soñando con el futuro

Joan y Rebeca continúan soñando y esperan no dejar nunca de hacerlo. Su próximo reto es llegar a abrir algún día la granja de flores al público para que todo el mundo pueda entender su filosofía. La pareja tiene dos niños, Joan, de cuatro años y Mateo de seis meses, de quienes esperan que continúen con el legado familiar que es el maravilloso arte de transmitir mediante flores, mágicos e indescriptibles sentimientos.

«Nuestro deseo es que algún día nuestros hijos y nietos transmitan nuestra historia a través de las flores con el mismo amor con el que hoy nosotros contamos la de nuestra familia».